DISTRIBUCIÓN

 

Estudio sobre evolución del mercado presentado en la Asamblea de Adime

 Las grandes crecen más

 

 

 

La Asamblea General de Adime, celebrada el pasado mes de mayo en Madrid  despertó un considerable interés entre todos los profesionales del sector que asistieron a la misma. Un primer reportaje fue publicado en el número anterior de DISTRELEC, donde se recogieron las intervenciones de Benito Rodríguez, Alfredo Berges y Andrés Carasso. En esta ocasión se hace un amplio resumen de la exposición de Antón Chust, una de las de más contenido de la jornada.

Un aterrizaje no tan suave, pero tampoco brusco. Así ve Antón Chust la evolución previsible del sector de la edificación, según los últimos datos analizados. Hasta ahora, la construcción ha propiciado un crecimiento de la economía española que puede estar en torno al 3,4 % en 2007, pero que puede descender al 2,8 % en el año que viene.

La tendencia del PIB para este año también es de un ligero decrecimiento: del 3,7% al 3,4%.Con todo, sigue siendo una de las economías con mayor crecimiento de Europa. Antón Chust, al que le preocupa el elevado déficit exterior de España, cree que el país va a volver a los ritmos de crecimiento europeos, alcanzados tras la última recuperación. En el caso concreto de la distribución de material eléctrico, advierte que “nos hemos malacostumbrado a crecer mucho y hemos de saber cambiar el chip cuando cambie el panorama”.

 

Datos de 736 almacenes

En este entorno, el sector de la distribución de material eléctrico está pasando por lo que Chust define como “una época muy dulce”. Una época que, de momento, se mantiene. En la última Asamblea de Afme (ver DISTRELEC, nº 99), ya se recordó que no sólo de edificación vive la construcción. El crecimiento en la licitación de obra pública, junto con la recuperación de la actividad industrial puede mantener unos índices razonables en el sector de material eléctrico. Como es sabido, desde diciembre de 2005 se está produciendo un crecimiento continuado del nivel de la cartera de pedidos de bienes de equipo y la tendencia se mantiene creciente desde finales del pasado diciembre hasta esta primavera.

La exposición de Antón Chust en la Asamblea de Adime, bajo el título de Evolución del mercado de material electrotécnico 1997-2005, estaba basada en un estudio realizado por: Francisco Rosique y Roger Pladellorens, de la firma GRRE Consulting Services. Consolidando los datos de 736 almacenes-distribuidores del mercado español de material eléctrico, el estudio analizado por Chust obtiene una cifra de negocio neta de 5.495 M €, incluyendo el intercambio de venta de materiales entre compañías, que supone un 13% más, en la facturación del año 2005. La facturación global de 2006 podría superar los 6.000 M€.

En porcentajes, la evolución de la cifra de negocio neta en el período 1999-2005, destaca  la tendencia creciente a partir de 2003, hasta alcanzar un aumento del 14 % en 2005, respecto a la cifra de negocio de 2004. El año 2002 refleja las dificultades de la economía global.

 

Tendencia a la concentración

Es importante notar la segmentación de los 736 almacenes analizados. En el segmento superior, que incluye los que facturan más de 10 M€, se inscriben 114 empresas. En el segmento intermedio, los que facturan entre 5 y 10 M€, entran 120 empresas y en el segmento inferior, los que facturan menos de 5 M€, hay 502 empresas. El 65 % de la facturación total se alcanza con 114 empresas, con un total de 3.568,6 M€, mientras que el 35 % restante (622 empresas) facturó en total 1.926,4 M€.

La tendencia a la concentración en el mercado es palmaria si se comparan estos datos con los de un panel elaborado por Adime, en base a los resultados de 32 empresas distribuidoras. En el año 2005, las empresas del Panel Adime crecieron 3,6 puntos porcentuales respecto al mercado total (6,1 puntos en 2003). Si la comparación se hace en cuanto al resultado neto respecto al porcentaje de fondos propios, las 32 empresas del Panel Adime obtuvieron una rentabilidad de 1,3 puntos porcentuales superiores al mercado total estimado.

Los autores del estudio explican las razones del éxito de las 32 empresas del Panel Adime. En una tercera parte, la mejoría sería debido al incremento de personal e inversiones en el negocio actual (inventarios, informática,..) para ofrecer mejor servicio al cliente. Los dos tercios restantes se atribuyen a las fuertes inversiones en nuevos almacenes, a una mayor profesionalización de las organizaciones, al interés en la mejoría de los procesos de negocio, al incremento de la productividad y a la diferenciación del servicio respecto a la competencia.

Para Antón Chust, es evidente que las 32 empresas del Panel estadístico de Adime son las que más crecen, tanto en ventas como en rentabilidad. En este aspecto, subraya que sólo 5 distribuidores en España, con una cifra de negocio entre 275 y 345 M€, facturan 1.647 M€. Otros 10 distribuidores que disponen de una red multi-regional y con una cifra de negocio entre 85 y 160 M€, facturan 1.168 M€. Pero, si la participación de estas 15 empresas en el mercado era del 45,7 % en 2003, en 2006 esta participación había pasado a ser del 53%. El proceso de concentración de la distribución está claro.

Chust considera que este proceso puede llegar a niveles de otros países europeos de nuestro entorno en un plazo de unos 4 años. “No hay perspectivas de concentración de grupos, pero sí de empresas dentro de los grupos”, afirma. Como es sabido, hubo especulaciones respecto a una posible entente entre los grupo Electroclub y Grudilec, al entrar este último en la organización Imelco, de la que ya formaba parte el primero (ver DISTRELEC, nº 97).

 

Fabricantes: menos venta directa

El estudio citado extiende su análisis a los fabricantes españoles de material eléctrico que son referentes para Adime. Éstos alcanzaron una cifra de negocio consolidada de 6.178 M€ en 2005, incluyendo las exportaciones (un 12% aproximadamente de esta cifra). Se advierte que se han consolidado los 132 principales fabricantes- proveedores del mercado español. Según Chust, “la distribución gana la mitad de los fabricantes porque aporta menor valor añadido”. 

Al comentar este Test de encaje de cifras en el mercado, los autores del estudio resaltan que la venta directa de los fabricantes llegó a estar en un 33 %, para pasar al 11 % en la actualidad. También destacan el importante crecimiento del resultado neto respecto a ventas (del +2,5% en el 2004 al +5,6% de 2005). Las contribuciones del mix de producto han cambiado y varias empresas importantes han mejorado mucho el resultado global.

Volviendo a la evolución del canal de distribución, analizando los datos financieros consolidados de 611 distribuidores, el estudio observa que el margen bruto respecto a la  cifra de negocios neta muestra una ligera desaceleración del +20,7% en el 2003 hasta el 20,3% en el 2005, si bien el cierre es un +1,24 puntos porcentuales respecto al 1999. Antón Chust comenta que “el margen subió claramente desde 2000 a 2003, aunque luego bajó ligeramente”. En cualquier caso, el resultado neto referido a la cifra de ventas sube desde 2002: del +2,3% al +2,8% del 2005. Para los autores del estudio, los procesos de negocio, profesionalización y productividad, pueden ser los factores clave.

En cuanto al porcentaje del resultado neto sobre fondos propios, el estudio muestra un fuerte crecimiento, pasando del +12,9% en 2003 al +14,1% del 2005, el mismo que el año 2000, pero inferior al año 1999. En el resultado neto según activos totales medios, se puede observar una situación análoga, con un fuerte crecimiento: del +3,6% en 2002 al +4,09% del año 2005.

 

Inversión de almacenistas

Han subido las ventas de los distribuidores, han subido sus beneficios, pero también sus inversiones. El máximo de la inversión respecto a ventas se produjo en 2001 y posteriormente se ha mantenido casi constante entre 7,7 y 8,6% según  ventas. Dado el fuerte crecimiento de éstas, se produce un incremento importante de la inversión total en valor absoluto.

En el año 2003, los distribuidores invirtieron el 100% del resultado neto de inversiones en inmovilizado, y en 2004 y 2005 en torno al 81,4% de media del resultado neto. Estas cifras han sido muy importantes en valor absoluto dado el crecimiento del resultado neto, subraya el estudio. Para Antón Chust, que califica de “enorme” el incremento de las inversiones, “la distribución está reinvirtiendo más que distribuyendo beneficios entre los accionistas”.

Los gráficos del estudio muestran que los distribuidores han sabido aprovechar el incremento de ventas mejorando la productividad de las operaciones. La situación de la economía en 2002 y la contención de costes llevaron a un +0,68% de productividad, que en 2005 a  pasó a +1,18%.

Para los autores del estudio, el incremento de los gastos de personal respecto a ventas es debido a

la mayor profesionalización del capital humano y recursos de atención y fidelización a clientes y usuarios finales (equipos de soporte a clientes, formación, etc..). Chust afirma la necesidad de “formar gente joven”.

Por lo que se refiere a gastos financieros según ventas, Rosique y Pladellorens convienen en que la reducción de los gastos financieros en valor absoluto de 2005 respecto a. 2002, junto con el fuerte incremento de las ventas, forzaron el ratio a la baja. El decrecimiento importante de los gastos financieros, demuestra la mejora en la gestión. El presentador del estudio comenta la reducción de los gastos financieros, que no se han incrementado pese al aumento de la inversión.

Atención a los plazos de pago, el estudio refleja un deterioro en el plazo de pago en 5 días adicionales de 2005 respecto a  2004. Se advierte que el riesgo de impagados es importante hay constructoras que no

pagan bien. Sin embargo, como se produce también un alargamiento de 4,5 días de pago a proveedores, esta financiación ha ayudado a cubrir ese deterioro.

 

Nuevas oportunidades de negocio

El sector de distribución de material eléctrico ha ido incorporando nuevos productos. El estudio destaca los siguientes: aire acondicionado, emisores térmicos (acumuladores de calor decreciendo), hogar digital (domótica tradicional, voz, datos,....), telecomunicaciones,  energías renovables, energía eólica, ciertos productos de fontanería, tratamientos de aguas (descalcificadores), paneles solares (fotovoltaica,..), sistemas de alimentación ininterrumpida, generadores y grupos electrógenos.

Finalmente, el estudio de Francisco Rosique y Roger Pladellorens realiza una aproximación en la identificación de áreas con potencial de crecimiento para potenciar las ventas.

La situación actual en el mercado de distribución

Rosique y Pladellorens, autores de este estudio, resumen así la situación del mercado:

1. Las cadenas nacionales han crecido en porcentajes superiores al resto del mercado, ello es debido a las elevadas inversiones realizadas (personal, procesos de negocio, y adquisiciones), y alta profesionalización.

2. Se ha producido una concentración en los almacenes distribuidores y en los fabricantes, con lo cual hay una verdadera necesidad, por parte de éstos, de estar con los mejores distribuidores y viceversa

3. La construcción, y no la industria, ha sido el factor del crecimiento, pensando en una ralentización de la primera, hay que ver un cierto frenazo en las adquisiciones ya que, con un resultado neto según ventas del 2,8%, los periodos de recuperación de la inversión son largos.

 

 

Nadie quiere ser el primero

La consolidación de la plena colaboración institucional entre todas las asociaciones del sector fue el rasgo sobresaliente de la última Asamblea General de Adime. Representantes de prácticamente todas las asociaciones del sector, como Anfalum, Afme, Fenie y Ferca intervinieron en el acto, celebrado en Madrid el pasado mes de mayo. Aunque no hubo una intervención directa de un representante de Facel, Pedro Torres, director de Adime, subrayó la “colaboración intensa” entre la asociación de almacenistas y la de fabricantes de cables.

Romualdo Arias, presidente de Fenie, explicó las dificultades de la implantación de una plataforma tipo PRIE a escala europea. La impresión general es que es una buena idea, pero... “no queremos ser los primeros en ponerla en marcha, porque perderíamos votos” le confió a Arias un político de un país centro europeo. En todo caso, países como Francia y Bélgica ya se han incorporado a la revisión de instalaciones.

En España ocurre algo parecido. “Ninguna comunidad quiere ser la primera en hacer una regulación”, dice Antonio Ruiz, vicepresidente de Ferca. Ruiz pide que “las Administraciones regulen las instalaciones eléctricas, tal y como está regulado el gas, ni más ni menos”.

El representante de los instaladores catalanes se quejó de que “a veces hacemos de banco y hemos de financiar la instalación” y expresó su rechazo a los productos importados de países más o menos exóticos, “porque nos interesa que toda la cadena funcione, que nuestros proveedores funcionen”.