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EDITORIAL
Gobierno parecido, situación
distinta
Revalidado el gobierno de José
Luis Rodríguez Zapatero tras las elecciones del
9-M, los analistas políticos no esperaban
cambios importantes en el nuevo gabinete
respecto al que se hallaba en funciones todavía
al cierre de esta edición. Con todo, el nuevo
gobierno va a encontrarse con una situación
económica bastante distinta de la que existía
hace un año.
La estabilidad de las entidades
bancarias USA, tocadas por el descalabro de las
hipotecas sub prime, produce una
inquietud financiera a escala mundial. En este
aspecto, parece positiva la continuidad de Pedro
Solbes en el Gobierno, probablemente con aún más
poder efectivo. Su experiencia y ecuanimidad van
a ser muy necesarias.
En todo caso, el nuevo gobierno
socialista hará bien en llegar a pactos con
otras fuerzas políticas, empresarios y
sindicatos ante la coyuntura con la que se
inicia la nueva legislatura, en la que
cuestiones como el abastecimiento hidráulico, la
disponibilidad de suelo para viviendas
protegidas y la renovación de las fuentes de
energía son algunas de las prioridades
indiscutibles en esta nueva etapa.
El difícil reparto del agua en un
año de importante sequía y con el telón de fondo
del cambio climático, renueva la urgencia de las
obras hidráulicas y del mejor aprovechamiento de
los recursos existentes, procurando minimizar
pérdidas escandalosas. En cuanto al suelo, se ha
hablado insistentemente de la compleja
negociación de la financiación autonómica que
plantean los nuevos estatutos, pero tampoco debe
olvidarse la reforma de la financiación de las
entidades locales, con el fin de que éstas no
tengan que especular con el suelo de sus
municipios para conseguir ingresos.
En lo que se refiere a la
energía, además de ayudar a despejar la
situación de Iberdrola – es de esperar una
actitud más hábil que la desarrollada en el caso
Endesa- el Gobierno debe impulsar a fondo el
Plan de Energías Renovables. Las fuentes
alternativas de energía constituyen una apuesta
acertada para reducir las emisiones de gases
contaminantes y disminuir la dependencia de los
derivados del petróleo. Pero es que además
configuran un sector con un creciente potencial
de creación de puestos de trabajo.
¿Qué debe esperar la construcción
de la segunda etapa Zapatero? El gobierno que se
forme esta primavera deberá apoyar al sector de
la construcción, con objeto de que no aumente
espectacularmente el paro y se satisfagan las
necesidades de infraestructuras y de viviendas
accesibles que el país demanda.
De momento, aunque en España el
sistema de crédito asegure gozar de buena salud,
la desconfianza de las entidades bancarias y
cajas para contraer nuevos compromisos en
operaciones de suelo y promociones está
afectando claramente a todo el sector
inmobiliario. Las cifras apuntan a que la caída
del residencial puede ser aún más aguda de lo
que se temía hace unos meses. En el último
trimestre del pasado año los visados de
viviendas habían caído un 34 %.
El presidente del Gobierno, quien
ya intercedió por los promotores, se propone
reforzar la política de alquiler y la
construcción de viviendas protegidas siguiendo
el programa electoral del PSOE. En concreto, se
ha anunciado la construcción de 150.000
viviendas de protección oficial. Hay que esperar
que no queden en el capítulo de promesas
incumplidas
El otro punto importante de su
programa, en lo que atañe a la construcción, es
la ejecución del Plan de Infraestructuras y
Transportes (PEIT). Los constructores respaldan
este plan y están dispuestos a colaborar en su
financiación, aunque algunos han advertido que
la aceptación de bajas temerarias hace peligrar
la calidad de la obra pública.
Falta saber
quiénes van a ser los (o las) responsables para
llevar a cabo estos planes. De las tres
ministras de la construcción del gobierno
saliente, las titulares de Vivienda y Medio
Ambiente parecen gozar de una situación
políticamente sólida, especialmente Carme
Chacón. No puede decirse lo mismo de la señora
Álvarez, reprobada por varios organismos
parlamentarios a raíz de las sucesivas averías
ferroviarias en Cataluña.
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