MUNDO
Pabellón de España
en la Exposición Universal Shanghai 2010 según Miralles-Tagliabue
Cestería de acero
revestida de mimbre en Shanghai 2010

Tender un puente
entre Occidente y Oriente a partir del uso de un material
tradicional común. Este es el objetivo perseguido por el estudio de
arquitectura Miralles-Tagliabue con el proyecto, ya elegido como
ganador, del Pabellón que representará a España en la Exposición
Universal de 2010 en Shangai. El mimbre envuelve la estructura de
acero de 8.000 m2 con una doble piel. Las conexiones entre las dos
culturas ha permitido que talleres artesanales españoles y chinos
colaborasen para crear paneles con tramas y colores diferentes.
Según a declarado
Benedetta Tagliabue a La Vanguardia, “nuestra ambición sería
recuperar algo de una fantástica artesanía para reinventar una nueva
técnica de construcción. El pabellón de Shangai pretende jugar con
la increíble potencialidad del mimbre. Una técnica y tradición
global”.
La
idea de explorar las posibilidades arquitectónica del mimbre ha
llevado a Tagliabue a que el edificio se repliegue y despliegue de
esa malla mixta, de forma que genera espacios independientes de
manera continua y fluida.
El uso, pues, de
la cestería y el mimbre no es casual. Detrás de esta decisión hay un
sentido simbólico. Para Tagliabue la acción de tejer representa la
creación, la vida y su crecimiento.
El principal
espacio es una gran plaza abierta (como se puede observar en la
imagen de la maqueta) que funciona como límite entre lo interior y
lo exterior. Una segunda plaza interior muy similar juega con la luz
que llega tamizada por la estructura de las paredes de mimbre y
acero.
La plaza, en
definitiva, se convierte en este proyecto en un gran espacio que
representa la vida al aire libre y el clima en España, así como un
punto de encuentro y de relación básico en nuestra manera de vivir
el día a día.